...EL GRAN DICTADOR...DISCURSO...CHARLES CHAPLIN...

miércoles, 13 de febrero de 2008

...RISATERAPIA Y DAVID GARRICK...


¿QUIÉN ERA DAVID GARRICK?

En el siglo XVIII, con la primera revolución industrial, aparecieron las fábricas, los horarios laborales imposibles, el consumismo y, entre otros importantes avances de la humanidad, “las depresiones”. Los médicos de la época, ajenos a la futura invención del psicoanálisis y los antidepresivos, tuvieron que recurrir a un remedio natural e infalible para paliar tanta infelicidad: LA RISA. DAVID GARRICK(1717-1779), fue un reconocido actor inglés del siglo XVIII. Estaba tan extraordinariamente dotado para la comedia, que los médicos recomendaban sus actuaciones como una especie de remedio mágico, capaz de sanar cualquier pena del alma. Podríamos decir que GARRICK, sin saberlo, fue el PRIMER RISATERAPEUTA de la historia. Hoy, en pleno siglo XXI, cuando se conoce científicamente que los niños ríen unas trescientas veces al día y los adultos tan sólo unas quince, nos proclamamos sus humildes seguidores y le rendimos este homenaje en forma de espectáculo que sólo busca que todo espectador olvide sus problemas, rompa sus máscaras y se lance a reír con esos cuatrocientos músculos que dicen que tienen que
moverse para reírse…Inspirado en la vida y obra de DAVID GARRICK, EL ESCRITOR MEXICANO Juan de Dios Peza(1852-1910), escribió el siguiente poema que a continuación les presentamos para que se deleiten y sensibilicen con las grandes contradicciones humanas representadas en el ARTE LITERARIO…
REÍR LLORANDO
Viendo a Garrik actor de la Inglaterra
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra,
y el más feliz...
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro le dijo, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión la de la muerte.

Viajad y os distraeréis.
¡Tanto he viajado!
Las lecturas buscad.
¡Tanto he leído!
Que os ame una mujer.
¡Si soy amado!
-Un título adquirid.
-¡Noble he nacido!
-¿Pobre seréis quizá?
-Tengo riquezas.
¿De lisonjas gustáis?
¡Tantas escucho!...
¿Qué tenéis de familia?
Mis tristezas...
¿Vais a los cementerios?
Mucho... mucho...

De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.

Me deja, agrega el médico, perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
"Sólo viendo a Garrik podréis curaros".

¿A Garrik?
Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa.
Tiene una gracia artística asombrosa.
¿Y a mí me hará reír?
¡Ah! sí, os lo juro,
él sí; nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
Así -dijo el enfermo-, no me curo:
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
Porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

1 comentario:

Omar Medina dijo...

Excelente, wao, qué bueno que se toman el tiempo para publicar estas cosas. Definitivamente, la risa sigue siendo uno de los remedios más eficaz para la ansiedad y los mil males de estos días, aunque no signifique que el que se ría mucho o haga reir sea verdaderamente feliz, ¡qué paradoja!. Este poema -Reir llorando- lo conozco desde mi infancia, y siempre que la ocasión lo amerita lo declamo de memoria. Gracias por hacer llegar al público un material tan edificante.