...EL GRAN DICTADOR...DISCURSO...CHARLES CHAPLIN...

lunes, 12 de octubre de 2009

...LIMPIAR EL ALMA...


Recuerdo cientos de veces que he visto a personas que se dirigen a alguna actividad formal, o una cita tal vez, y que al salir han notado alguna mancha en su ropa. ¿Qué harías tú? Bueno, la mayoría de gente vuelve y trata de eliminar la mancha y en muchos casos hasta cambiarse la ropa. Y esto lo hacemos con algo tan superficial como la ropa. La pregunta sería : ¿Tenemos ese mismo cuidado con nuestra alma? ¿Acaso nos preocupamos por tener nuestra alma limpia como una herramienta espiritual para comprender mejor a los demás?

La diferencia es que no todos pueden ver las manchas o la suciedad de las almas, y eso nos hace pensar en que si nadie lo ve, ¿a quién le interesa?. Al fin y al cabo lo que importa es la apariencia, lo que se ve con los ojos del cuerpo, lo que se presume. Y esa es la idea que hoy en día se nos vende. NO, debemos preocuparnos más por nuestro interior…

¿Acaso no es el alma lo que perdura? ¿No se arruga la piel y se envejece el cuerpo? La ropa de moda hoy mañana será vista como obsoleta y hasta ridícula, y nos seguimos preocupando por esas cosas. Decidamos cambiar nuestra actitud, y preocuparnos por reflexionar por el estado del alma, la cual siempre puede ser renovada, cambiada y limpiada. Y no pienses que eres demasiado mala o malo para buscar el perdón, o decir que no tienes remedio simplemente porque "siempre has sido así".

jueves, 8 de octubre de 2009

...GÉNESIS...


QUIÉN SOY REALMENTE...

Cuentan la historia de un hombre pobre, pero con mucha sabiduría, que un día se topó con un rey; el rey maravillado con su sabiduría decide llevarlo al palacio para nombrarlo como uno de sus asesores. Pasado algún tiempo, el hombre iba de vez en vez por las noches a un cuarto ubicado en el sótano del palacio; de tanto ir a ese cuarto, sospecharon mal sobre su persona que llegó a oídos del rey. El rey preocupado por la situación decidió ir en persona a sorprender al hombre en aquel cuarto; y así pasó, estando él en el cuarto cuando llega el rey con el resto de sus asesores y toca la puerta ordenando al hombre abrir de inmediato, el hombre abrió la puerta y de sorpresa para el rey, en el cuarto sólo encontró un par de zapatos viejos, una mudada de ropa vieja y un bordón viejo. El rey le pregunta qué es lo significa eso, que mira sus ojos. El hombre responde: rey, de las comodidades del reino, a veces se me olvida quien soy realmente, es por eso que vengo a este lugar de vez en cuando para recordar quién era yo antes de ser encontrado por usted.
EL PERDÓN

Qué fácil es hablar de perdón,
pero qué difícil es darlo.
Algunos han dicho que es un don
el saber que estamos equivocados
y que podemos ser perdonados;
pero ¿qué pasa con los que se equivocan
y nos hacen daño?

Algunas veces deseamos castigar
a dicha persona, pero quienes salimos
más castigados somos nosotros mismos,
y para liberarnos es necesario renunciar
a esos sentimientos dolorosos
que no son nuestros, sino que son
de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir.

Cuando sucede esto, me pregunto:
¿qué hubiera yo hecho en lugar
de la otra persona que me hizo daño,
si yo hubiera estado en la misma
situación y circunstancias?

Casi siempre concluyo que en ese momento,
lo que hizo esa persona fue su mejor opción
para él, aunque no para mí, y lo que la otra
persona hizo fue sólo protegerse,
no fue su intención hacerme daño.

¿Acaso no hice sentir yo alguna vez
a otra a otra persona de la misma manera?
O ¿estaré pensando que mis sentimientos
valen más que los de la otra persona?
Y de ahí viene la siguiente reflexión:

Me siento herido, pero eso no significa
que la otra persona sea mala,
o en verdad quiera hacerme daño.
Simplemente la otra persona no conoce
toda mi vida ni mi pasado,
igual que yo no conozco el suyo,
y no sabe lo que traigo guardado
en mi historia personal.

El perdón se pide, se da...
Y la razón más importante para darlo
es que me libero de una gran carga.

¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?

martes, 6 de octubre de 2009

HABLAR MENOS Y ESCUCHAR MÁS...


Hablar menos y escuchar más supone muchas ventajas. Hablar demasiado produce complicaciones y problemas en las relaciones con los demás. En cambio, escuchar es causa de grandes bendiciones. Escuchar hace que uno llegue a amar. Si aprendemos a escuchar, no sólo llegaremos a conocer mejor a nuestros hermanos, hijos y cónyuge, sino que llegaremos a amarlos más. La mayor bendición está en hablar menos y escuchar más. Muchos miembros de la iglesia, especialmente los predicadores, a menudo se equivocan al pensar que deben tener siempre algo que decir cuando se encuentran con otras personas, y que es el único servicio que deben prestar. Olvidan que escuchar es más importante.
Muchas personas están buscando oídos que estén dispuestos a escucharlos. He conocido esposas desesperadas porque sus esposos no quieren escucharlas. Dicen: «Lo único que deseo es que alguien me escuche». Hay hijos que no estarían hoy donde están si sus padres los hubieran escuchado. Hay miembros de iglesia que desean ser escuchados, pero no encuentran un oído atento entre sus hermanos, porque los seres humanos tienden a hablar cuando deberían estar escuchando.
¡Qué significativas son las palabras de nuestro texto de hoy! Son como un mandato, como una norma: «Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar». Las personas verdaderas y más sabias hablan menos y escuchan más porque no están centradas en ellas mismas, sino en los demás. Hablar es ser uno mismo. Escuchar es dejar ser a los demás. Hablamos para mostrar algo de nosotros. Escuchamos para dejar que los demás digan algo de ellos.

lunes, 5 de octubre de 2009

VENTANA A LA POESÍA


HA VUELTO
Ha vuelto la primavera a mis manos
No sé si para irse en su ciclo
O para quedarse en mi piel para siempre
Bailando el ritmo lúdico de su aroma
Frenética, verde y salvaje
Como una yegua envuelta
En el ataúd de la última lluvia
Como la primera puta sin silicona
Que estremeció las raíces
Más íntimas de mi erecta melancolía;
Llegó la primavera
En su trueno-besador transparente de la brisa irreversible-
Siempre efímera, siempre lúbrica…


DE
De bajo perfil
Ropa gris, cara gris
Voto en papel botado
En la burocracia
Del sin voz…


MUERTO
Muerto NN
Asilado no político
En la embajada
Del no ser…


SOY
Soy hombre
Le creo a Dios
Pero nadie cree en mí…


SI
Si al menos
Pudiera soñarme
Bañándome desnudo
En la risa pueril
De tus ojos…


SIN
Sin Dios
Me angustio
Hasta escuchar
El grito humillante
Del silencio…


SOMOS
Somos el fugitivo
Que se resigna
A vivir
En la cuerda floja…


NACÍ
Nací en un territorio
De claveles
Envenenados por la esperanza
Cotidiana del siempre nada…


SE FUERON
Se fueron un día
Dejándome suspendido
En el suspiro del sin olvido…


IMPOSIBLE 1
Imposible olvidar
Que tu mirada
Quedó como el secreto
Más transparente y cordial
De toda mi vida…


IMPOSIBLE 2
Imposible olvidar
El silencio infantil
Que se hundía
En un tren que aullaba
Horizontes de rieles
Como un fantasma avanzando
Entre los chañares
De un futuro incierto…

sábado, 8 de agosto de 2009

¡...VENCEREMOS...!


Venceremos al dolor de la lucha cotidiana, pues guardamos en el corazón un tesoro de sueños bellos que debemos realizar.

Venceremos a la soledad de mi presente pues sabemos que no estamos solos en este afán maravilloso de lograr un luminoso mañana.

Venceremos a la maldad que nos rodea, pues peleamos con las armas invencibles de la nobleza y la verdad.

Venceremos a la desesperanza que a veces nos agobia, pues queremos mantener encendida la llama imprescindible de la fe.
Venceremos a la tristeza que pretende oprimir el corazón, pues descubrimos muchos motivos de alegría a lo largo del difícil camino.

¡Venceremos la adversidad, hoy, mañana y siempre!

sábado, 1 de agosto de 2009

...CARTA DE UN BEBÉ...


Hola mami, ¿cómo estás? Yo, muy bien, gracias a Dios. Hace apenas unos días me concebiste en tu pancita. La verdad, no te puedo explicar lo contento que estoy de saber que tú vas a ser mi mamá, otra cosa que también me llena de orgullo es el ver con el amor con el que fui concebido...Todo parece indicar que voy a ser el niño más feliz del mundo!.

Mami, ha pasado ya un mes desde mi concepción, y ya empiezo a ver como mi cuerpecito se empieza a formar, digo, no estoy tan bonito como tú, pero dame una oportunidad.

Estoy MUY feliz! Pero hay algo que me tiene un poco preocupado... Últimamente me he dado cuenta de que hay algo en tu cabecita que no te deja dormir, pero bueno, ya se te pasará, no te apures.

Mami, ya pasaron dos meses y medio y la verdad estoy feliz con mis nuevas manitas y de veras que tengo ganas de utilizarlas para jugar..

Mamita, dime que te pasa, por qué lloras tanto todas las noches? Por qué cuando papi y tú se ven se gritan tanto? Ya no me quieren, o qué? Voy a hacer lo posible para que me quieran..

Han pasado ya 3 meses, mami, te noto muy deprimida, no entiendo que pasa, estoy muy confundido. Hoy en la mañana fuimos con el doctor y te hizo una cita para mañana. No entiendo, yo me siento muy bien...acaso te sientes mal, mamita?

Mami, ya es de día, ¿a donde vamos? Qué pasa, mami ¿por qué lloras? No llores, si no va a pasar nada... Oye mami, no te acuestes, apenas son las 2 de la tarde, es muy temprano para irse a la cama aparte, no tengo nada de sueño, quiero seguir jugando con mis manitas.¡Ay, ah! ¿Qué hace ese tubito en mi casita? ¿A poco es un juguete nuevo? ¡Oigan! ¿Por qué están succionando mi casita?

MAMI! ¡Esperen! Esa es mi manita! Señor, por qué me la arrancan ¿qué no ve que me duele? ah! Mami defiéndeme! Mamá...ayúdame! ¿Que no ves que todavía estoy muy chiquito y no me puedo defender?

Mami, mi piernita, me la están arrancando! Por favor diles que ya no sigan, te juro que ya me voy a portar bien, ya no te vuelvo a patear. ¿Cómo es posible que un ser humano me pueda hacer esto? Va a ver cuando sea grande y fuer...ah...te. Mami, ya no puedo más, voy ... mami ... mami ... ayúdame ...

Mami, han pasado ya 17 años desde aquel día, y yo desde aquí observo como todavía te duele esa decisión que tomaste. Por favor, ya no llores, acuérdate que te quiero mucho y aquí te estoy esperando con muchos abrazos y besos.

Te quiere mucho, Tu hijo.

martes, 28 de julio de 2009

...LOS TRES ÁRBOLES Y UN SUEÑO...


Había tres árboles en una colina del bosque. Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas y el primero dijo:

“Algún día seré un cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos; todos verán mi belleza”.

El segundo árbol dijo: “Algún día seré una poderosa embarcación. Llevaré los más grandes reyes y reinas a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza, fuerza y mi poderoso casco”.

Finalmente el tercer árbol dijo: “Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles en el bosque. La gente me verá en la cima de la colina, mirará mis poderosas ramas y pensará en el Dios de los cielos, y cuán cerca estoy de alcanzarlo. Seré el árbol más grande de todos los tiempos y la gente siempre me recordará”.

Después de unos años de que los árboles oraban para que sus sueños se hicieran realidad, un grupo de leñadores vino donde estaban los árboles. Cuando uno vio al primer árbol dijo: “Este parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera a un carpintero”, y comenzó a cortarlo.

El árbol estaba feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros. Otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol: “Parece un árbol fuerte, creo que lo podré vender al carpintero del puerto”.

El segundo árbol: se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino de convertirse en una poderosa embarcación.

El último leñador se acercó al tercer árbol, este estaba muy asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se volvería realidad. El leñador le dijo entonces: “No necesito nada especial del árbol que corte, así que tomaré éste”. Y cortó al tercer árbol.

Cuando el primer árbol llegó donde el carpintero, fue convertido en un cajón de comida para animales, fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sintió muy mal pues eso no era por lo que tanto había orado.

El segundo árbol fue cortado y convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesto en un lago. Y vio cómo su sueño de ser una gran embarcación cargando reyes había llegado a su final.

El tercer árbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega.

Años más tarde, los árboles olvidaron sus sueños y esperanzas por las que tanto habían orado. Entonces un día un hombre y una mujer llegaron al pesebre. Ella dio a luz un niño, y lo colocó en la paja que había dentro del cajón en que fue transformado el primer árbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebé, pero este cajón debería serlo. El árbol sintió la importancia de este acontecimiento y supo que había contenido al tesoro más grande de la historia.

Años más tarde, un grupo de hombres entró en la balsa en al cual habían convertido al segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmió en la barca. Mientras ellos estaban en el agua una gran tormenta se desató y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres.
Los hombres despertaron al que dormía, este se levantó y dijo: “¡Calma! ¡Quédate quieto! Y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento, el segundo árbol se dio cuenta de que había llevado a Jesús…

Finalmente, un tiempo después alguien vino y tomó al tercer árbol convertido en tablas. Fue cargado por las calles al mismo tiempo que la gente escupía, insultaba y golpeaba al Hombre que lo cargaba. Se detuvieron en una pequeña colina y el Hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina.

Cuando llegó el domingo, el tercer árbol se dio cuenta de que fue lo suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jesús había sido crucificado en él.
AUTOR ANÓNIMO.